Publicar un mensaje "Maestro, maestro... espera un momento... por favor espera un momento..." El autobús número 8 acababa de salir y no había recorrido muchos pasos cuando se oyó una voz apresurada. Al escucharla, parecía ser un joven, quizás porque corría demasiado rápido y no podía evitar tartamudear.
Ahora era la hora pico; el autobús estaba tan lleno que las personas estaban pegadas unas a otras, pies sobre pies. El conductor, entendiendo la situación dentro del vehículo, no se detuvo, sino que continuó avanzando, aunque a baja velocidad. El autobús, siendo un medio de transporte público, naturalmente no tiene límite de sobrecarga, pero con todos apretados así, el conductor también tiene que considerar la seguridad de los pasajeros. Hacer esto no es imposible.
Al ver que el autobús no iba rápido, el joven no se dio por vencido, y continuó corriendo mientras gritaba: "Maestro... maestro..."
Sin embargo, el autobús no mostraba intención de detenerse. En ese momento, un joven sentado junto a la ventana, con corbata y gafas, asomó la cabeza y le gritó a la persona corriendo: "Bajie, el maestro se ha ido primero, tendrás que esperar al siguiente autobús." Al decir esto, todos en el autobús estallaron en carcajadas.
"Huff huff... huff huff... maldita sea, yo... yo te maldigo haciendo círculos."
¡Cinco puntos!!!
Respuestas (2)
Navegación suave en el sofá
Lo que el autor del post describe no tiene relación conmigo; solo sigo el principio de 'leer y responder publicaciones, prosperar la red, beneficiar a otros y a uno mismo', contribuyendo así a 'mantener el crecimiento, expandir la demanda interna, ajustar la estructura y promover el bienestar popular', para hacer que la sociedad sea cada vez más armoniosa e incluso para fomentar una gran unidad mundial, logrando así continuar la enseñanza de los santos del pasado y abrir la paz para todas las generaciones.
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