(Palabras de amor) El viento soy yo, una brisa de afecto profundo, entre los recuerdos del pasado, oculto entre nubes y humo de antaño. El amor sigue, bajo el mismo cielo, o en la añoranza de diferentes estaciones, hay secretos que no se pueden contar. El cuento de hadas de otoño, triste pero bellamente contado, tu rostro se ha vuelto eterno en la historia. Un amor que llega tarde no es realmente tarde, lo que se retrasa es una confesión inalcanzable a la que el corazón ya no puede detener la lluvia.
(Poema a la luna) La luz de la luna viste de nuevo, cejas delineadas suavemente. Niebla y ondas se agrupan levemente, suaves fragmentos lavan la joya. Apoyado en la altura fría, desafía el cielo, con forma como cejas, profunda como arco. Canciones y risas se continúan, la luna atraviesa la Vía Láctea y nadie debe preocuparse. Embriagando la tristeza, dispersando la pena, un hombre con sentimientos es verdaderamente libre. Basta, basta, basta, cuando la luna está alta, sueña con flores de durazno.