Otra vez está lloviendo, ¿en este momento a quién pensarías?

El cartel original: Como el agua, sin rastro Vistas: 257 Respuestas: 3 Publicado en: 2013-05-04 22:28:29
Está lloviendo, la lluvia golpea el alféizar de la ventana como si fueran suspiros solitarios. De pie frente a la ventana, con el dedo trazando en el vidrio ese nombre que conozco tan bien que casi lo olvido, “Lágrima”… cada vez que lo escribo, el corazón duele. Pienso en ti cuando llueve… La felicidad es como el aire al otro lado del vidrio, intento alcanzarla y termino golpeándome hasta sangrar. Este mundo se ha vuelto demasiado grande, tan grande que incluso la respiración miente. Abro la ventana, y esta ciudad sucia se vuelve fresca; la lluvia es testigo tanto de la suciedad como de la limpieza de la ciudad. Las lágrimas humedecen mis ojos, la vista pasa de clara a borrosa, levanto la cabeza hacia el cielo para que no caigan. La lluvia salpica mi rostro, en este momento las lágrimas traicionan por completo mi fortaleza. El anhelo comienza a reproducirse en el instante en que las lágrimas caen, dije que no pensaría más en ti, pero el corazón traiciona a la mente. Después de estar contigo, todo en mí comenzó a volverse contradictorio. La distancia del corazón, la indiferencia de los sentimientos, y lo más aterrador es que ya no habrá anhelo. En mi mente siempre aparece tu sonrisa limpia, ese dolor empieza a devorar el cuerpo, lentamente invade todo mi ser. Abro la puerta y corro bajo la lluvia, el agua cae por mi cabello sobre mi cara… La lluvia empapa todo mi cuerpo, me siento como un niño abandonado. “Jejeje”, siempre he sido alguien abandonado por el mundo entero, no hay nadie en este mundo que quiera acompañarme toda la vida. Los recuerdos emergen como una inundación al abrir la compuerta, recuerdo que algunas personas dijeron que me acompañarían y cuidarían toda la vida, pero en la siguiente esquina caminaron en dirección opuesta. Giraron con fuerza y se fueron, dejándome solo con un anhelo infinito y recuerdos incompletos, resulta que la promesa realmente era solo una promesa que no podía soportar. Mi cabeza cada vez pesa más, mis pies finalmente no pueden sostener mi cuerpo. Me agazapo en el suelo viendo a los transeúntes de un lado a otro. Solo soy un pasajero, nadie me recordará, tampoco tengo razón para que alguien me recuerde. Entierro mi cabeza en mis brazos, mis dedos dibujan círculos en el suelo. Tú eres mi círculo, no importa cuánto intente escapar, no puedo salir del círculo que dibujaste. Eres como un veneno, y este nudo no se puede desatar. Al abrir los ojos todo aparece, la ternura que me das me tiene completamente fascinado. Me levanto, representando en un mundo solitario un drama de amor y cuidado, sin audiencia ni aplausos, sin diálogos conmovedores, solo las lágrimas son testigo del grandioso final de la historia...
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Huevitos~ Huevitos~
Vender fideos de arroz~~~
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