Los pájaros errantes en verano vuelan hasta mi ventana y cantan, y luego vuelven a volar.
Las hojas amarillas en otoño no tienen nada que cantar, revolotean y caen frente a la ventana con un suspiro.
Las lágrimas hacen que las sonrisas florezcan como flores.
Una vez soñamos que éramos extraños el uno para el otro, y cuando despertamos descubrimos que estábamos enamorados el uno del otro.
El dolor vuelve a la paz en mi corazón, y el crepúsculo entra en el bosque silencioso.
Tu corazón, escucha los susurros del mundo, con los que te corteja...
Poesía moderna, la decisión es tuya
Respuestas (2)
¡El autor del hilo es muy generoso y mojado~ (≧▽≦)/~
Tagore.
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