Al final del largo y silencioso invierno, el sonido de los petardos da la bienvenida al dios de la riqueza. Con un velo abrigado, de pie junto a la ventana, pero aún así, el viento es frío, no hay flores, hace frío en pleno invierno y hay poco calor en la noche de invierno.
Cada año es diferente y los siete altares se renuevan cada año. Los buenos años pasan tranquilamente, pero siguen siendo los mismos. ¡Chatear en la pantalla es solo un nuevo amigo!
El rocío y la blanca escarcha aclaran la noche silenciosa, y la copa calienta las palmas de tus manos. Toca la tecla, lee la publicación en silencio, desliza la pantalla lentamente, ríe y recita artículos interesantes, ¡y duerme hasta altas horas de la noche con un té fresco!
Sin título, ¿por qué no se te ocurre uno?
Respuestas (5)
Erudito,
Naranja...
Estoy un poco enfermo
Pensamientos nocturnos tranquilos
Acercar, ...
— Todas las respuestas cargadas —