
Dale tiempo, deja pasar el pasado, deja que comience el comienzo.

Hay muchas cosas hermosas en el mundo. Si Dios no nos los da, podemos crearlos nosotros mismos.

Todas las luchas que haces hoy son para acumular fuerzas para mañana, así que no te rindas.

Qué lejos, qué enredado, cuánto extraño, qué indescriptible. No puedes ver el dolor o la locura.

Deja de pedir que los demás te den y aprende a darte a ti mismo.

La persona que te hace llorar es la persona que más amas; la persona que entiende tus lágrimas es la persona que más te ama.

Los llamados arrepentimientos no necesariamente tienen que ser perfectos.

Deja que el mundo siga sus pasos y déjame conservar mi capullo.

Cuando comienza, sabemos que siempre habrá un final.