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Para ser honesto, la primera vez que vi este juego, recordé los días en que usaba Nokia para jugar "Gravity Maze" y "Doodle Jump". Aunque los juegos de esa época tenían gráficos toscos, no eran menos creativos e interesantes que los juegos actuales. La sensación que me da "G Sandbox: Hatred 2" es que traslada la pura alegría del sandbox a un mundo de píxeles más moderno y rico.
No es por alardear, pero lo que más me sorprende de este juego es su grado de libertad. Puedes encontrar una variedad de armas en esta ciudad de píxeles, desde machetes cuerpo a cuerpo hasta rifles de francotirador de largo alcance e incluso lanzacohetes y lanzallamas. Además, la diversidad de los mapas se ha realizado con mucho cuidado, incluidas fábricas abandonadas, calles de ciudades, laboratorios subterráneos, etc. Cada mapa tiene un terreno y una distribución de enemigos diferentes, y el juego no resultará monótono en absoluto. 😌
Como jugador veterano, me gusta especialmente su efecto físico de "desmantelar todo". Puedes usar herramientas para destruir paredes, hacer explotar barriles de petróleo e incluso estropear toda la escena. Honestamente, la sensación refrescante que trae esta sensación de destrucción es más descompresiva que muchas grandes producciones. Además, el juego no tiene compras dentro de la aplicación y es completamente gratuito, lo cual es realmente raro en el mercado de juegos actual: el desarrollador Hainan Star Jump tiene la conciencia tranquila.
Por supuesto, también tiene deficiencias. Por ejemplo, el modelo de comportamiento de la IA es relativamente simple. Los enemigos simplemente correrán hacia ti y no podrán reaccionar de manera demasiado inteligente ante el entorno. Además, la sensación de funcionamiento es un poco rígida en un teléfono móvil, especialmente al apuntar y disparar. Se recomienda utilizar una tablet o un mando conectado para hacerlo mucho más cómodo. Pero para un juego móvil pequeño tipo sandbox, estos son defectos aceptables.
Finalmente, me gustaría expresar mis sentimientos: si observamos el mercado actual de juegos móviles, la mayoría de ellos se trata de robar cartas, ganar oro y acumular poder de combate. De vez en cuando, encontrarse con una obra de este tipo que vuelve a la esencia del juego es como comerse de repente un plato de fideos Yangchun cuidadosamente cocinados en un restaurante de comida rápida. Si también extrañas la época en la que jugabas únicamente por diversión, también puedes intentarlo. 😌