图片
Al ver las tres cifras 4399, casi puse los ojos en blanco hasta la nuca. Después de todos estos años de ser estafado por juegos móviles con micropagos, con cosas como bonificaciones por primera recarga, garantías de cartas, y tokens de temporada, solo de mirarlo me irrita. Pero no podía resistirme a la insistencia de mis amigos recomendándomelo, diciendo que este juego se atreve a hacer un modelo de cobro cero, confiando únicamente en la estrategia y en usar la mente. Pensé que probarlo no costaba nada, y terminé jugando dos semanas seguidas.

Para decir lo más importante: realmente no tiene ese mecanismo hediondo de gacha por dinero. Los generales no se consiguen pagando, sino que se acumulan poco a poco avanzando en los niveles, explorando y reclutando mediante eventos. Puedes elegir tu facción, construir tu propia ciudad, y todo el mapa grande está ahí, sin misiones automáticas que te persigan. ¿Quieres ser un lobo solitario y desarrollarte tranquilamente? Perfectamente posible. ¿Quieres formar un grupo y causar problemas en el mapa? También. Pero si no pagas, nadie te va a aplastar, porque en esencia esto es un juego de decisiones y planificación, no de ver quién gasta más.

El tablero de un millón de casillas no es exageración. Si acercas la cámara, puedes ver montañas, pasos fronterizos y cruces de río. Construir caminos requiere elegir la dirección, ocupar minas depende de la distancia, y en la guerra hay que usar el terreno a tu favor. Una vez logré algo únicamente gracias a un estrecho paso…